martes, 29 de junio de 2010

Qué de vueltas da la vida

Querido niñato forrado de pasta que no le importa pagar 9 euros por un cubata de garrafón aguado, que con tus amigos jodiste tantos buenos y baratos sitios para salir. Siempre a la espera de que los garitos se volvieran populares para inundarlos con tu persona, tu dinero de papá y tus amigas con complejo de modelos de Cibeles emperifolladas hasta las cejas. Tantas veces me miraste por encima del hombro dentro de un bar...

Eres una buena víctima de los dueños de discotecas saca-perras. Y cada vez sois más, se ha puesto de moda. Yo, debo de admitirlo, también me dejé influir, pero tanto tú como yo sabíamos que no encajaba. En efecto, tuve que sufrir las miradas indiscretas de los tuyos. Hasta ahí todo iba más o menos bien, lo podía tolerar.

No pienses que estoy enfadado contigo por eso, ni mucho menos. Tú deberías ir a tu aire, y yo al mio. Pero cuando hablo contigo, no paras de pavonearte de esos sitios tan de moda y exclusivos a los que vas. Y yo, que me considero una persona educada, intento por todos los medios indirectos que la conversación no se convierta en un monólogo sobre la decoración del bar, los personajes famosos que van o la indumentaria millonaria de los insipiduos asistentes.

No obstante, debo reconocer que me picó la curiosidad. Mentiría si dijera que no me atraen en absoluto. Pero cuando empezaron a no dejarme entrar en algún lugar por no ir vestido según el canon, cuando me pidieron desalojar la mesa de algún bar por estar tomándome sólo una cerveza, y otras cosas similares... bueno, eso comenzó a tocarme las narices. Pero aquel día que me calentaste la cabeza con aquella maravillosa discoteca, madre de todas ellas, cometí una debilidad: quise ir contigo. Y aunque podrías habértelo ahorrado, lo tuviste que decir “No creo que te dejen entrar”. Conseguiste que se me fueran las ganas. Pero luego viniste a Berlín.

Y no sabes lo que me alegré de que se hallan vuelto las tornas. Porque aquí he visto lo nunca visto, y es ver no dejar entrar a tu grupo por ir “bien vestidos”. No daba crédito.

¡Deja de quejarte! Serás bienvenido la próxima vez, pero debes seguir las mismas reglas del juego. Deja la camisa en casa y ven a pasar un buen rato con nosotros, que hay sitio para todos. No vengas con tu polo de Ralph Lauren a mis bares y yo no iré con zapatillas al Box at the Beach. Y no te quejes de que Berghain, Bar 25, Panorama, el SO36, Cassiopea y tantos otros sean los bares más populares de Berlín. Aprende, como aprendí yo, que cada uno tiene su lugar, y todos podemos ser felices, con nuestra música, nuestros clubs y nuestras cervezas/cubatas de Johnny Walker pure malt con coca-cola. Yo no tengo la culpa de que aquí no acepten a los schickimicki.

Déjame decirte una última cosa: tu cara de frustración, a la entrada del bar más popular de Berlín, con el segurata señalándote la salida tras 3 horas de amarga cola, la tengo grabada a fuego. Seguro que eso no te lo contó la dependienta de Dolce&Gabbana cuanto pasaba la oro de mamá. ¡Ay amigo mio! ¡Al final lo del Karma va a ser verdad y todo!

Tal vez con este post hiera algunas sensibilidades, pero espero que no. Por favor, que nadie se dé por aludido.

jueves, 24 de junio de 2010

Verano, naturaleza, parques

Unas pocas fotos hechas por mi ultimamente.








lunes, 21 de junio de 2010

Dieta fastfood

El sábado estuve con unos escoceses que decían que Alemania es el país más americanizado de Europa. Los alemanes que estaban en la sala (y yo mismo) les afeamos el comentario, viniendo precisamente de unos hijos de la Gran Bretaña.

Familia típica según Botero

Aunque no les falta parte de razón. No creo que los alemanes esten americanizados. Sí es cierto que, sobre todo desde que está Merkel de canciller, se van acercando más al modelo capitalista gringo. Pero no iban por ahí los tiros, sino por los restaurantes de comida rápida. Hay McDonalds y BurgerKings a patadas. En las estaciones de S Bahn hay casi siempre uno cerca; ¡en Alexanderplatz hay tres McDonalds! Y no sólo en plan restaurante como los de España, sino pequeños de recoger las hamburguesas y seguir tu camino.

De todos modos, pasan bastante desapercibidos. Porque hay algo mucho peor, una auténtica plaga que encuentras en cada esquina de Berlín. No puedes andar más de 5 minutos sin sentir su olor, sin ver 2 o 3: los kebabs.

¡Y es que hay miles! Cualquiera que haya pasado más de media hora en esta ciudad lo puede asegurar. ¡Están por todas partes! El rollo de "carne" de "cordero" típico, girando alrededor de la parrilla eléctrica, es una imagen grabada a fuego en mi retina por cada vez que sentí el pinchazo del hambre y sólo tenía unas monedas sueltas en el bolsillo.

Porque otra cosa no, pero es barato. Eso le repito a mi organismo cada vez que lo vuelvo a castigar con un kebab. Los precios varían entre los 3 € y el 1'50. Cualquiera que pague más esta siendo timado. Cualquiera que pague menos es un incosciente.

El tamaño del bocadillo es generoso. Le suelen añadir lechuga, cebolla, tomate y pepinillo. Además tienes tres salsas: la blanca, la naranja y la roja. ¿De qué están hechas? Nadie lo sabe, pero la roja pica un poco.

Este plato corona la comida más vendida de Alemania. Les pirran los kebabs a los alemanes; no sólo porque realmente no saben mal, sino porque, según dicen, es un alimento muy completo. Dicen también que fué inventado por un inmigrante turco en Berlín, mientras los turcos aseguran que en Turquía no los venden. 

De todos modos, no solo de kebab vive el hombre. En general, los puestos de kebabs se encuadran en lo que esta gente llama "Imbiss", que traducido al español, sería algo así como tentenpie o comida entre horas. Las tapas alemanas, vamos. Podemos encontrar, además de lo ya mecionado, los chinabox (una caja llena de fideos chinos y cosas indeterminadas), los trozos de pizzas para llevar (genial invento) y las curryburst, segundo pilar alimenticio de la comida basura de Berlín.

Este plato es de lo más sencillo. La genialidad está en servir una Bratburst (salchicha a la parrilla) con ketchup y curry en polvo. Se puede acompañar de un panecillo y/o patatas fritas (con aún más curry). Fue inventado también en Berlín, y está tan ligado a la ciudad, que le abrieron un museo hace poco (¡y cuenta con un simulador de Curryburst!).

Así que ya veis amigos, te puedes poner hasta arriba de comida basura en Berlín. Tal vez los escoceses no iban tan desencaminados. ¿Que habrá ocurrido con la dieta alemana, sana y tradicional?

Por cierto, si comes muchos kebabs, curryburst y bebes mucha cerveza...

¡Esto te pasará!
(Gracias Osama por el retoque)

WG partys. Fiesta gauloises

En alemán a los pisos compartidos se les llama WGs. Ya lo había comentado alguna vez. Y como buenos pisos compartidos de estudiantes, las fiestas están a la orden del día (no solo en Alemania).

Me ahorro comentar de qué van, que todos lo deben de tener ya en la cabeza: alcohol barato, comida rancia, DJ que pone música mala, vecinos quejándose, policía, etc. A mi me encantan, de verdad.

Esta vez voy a hablar de lo que, para mí, ha sido la mejor WG Party en lo que llevo en Berlín. Y se la debo a mi colega Javi.

Este hombre tiene a su disposición los tres elementos clave para hacer las mejores fiestas: un piso en obras, vecinos tolerantes (un puticlub) y un compañero de piso como una regadera. Pero le guardo todo mi respeto, ya que esto fué obra suya.

En casi todos los campus universitarios de Berlín hay un omnipresente puestecillo de publicidad de Gauloises, donde te regalan una cajetilla si rellenas un formulario. Lo que nadie sabía, pero este hombre sí, es que patrocinan fiestas en pisos de estudiantes. El trato: tú organizas un guateque con un mínimo de 60 personas, y ellos te regalan 16 cajas de cerveza (16 x 20 = 320!), una caja de vino, otra de Sec, Red Bull, cigarrillos y ganchitos. Locura garantizada.

El resto está confuso en mi mente. Gente que no paraba de llegar, botellines de cerveza vacíos por doquier, la policía esperando en la puerta a que nos pasaramos de los dB para entrar a desalojar, un tío se adueño de los altavoces y no ponía mas que Hip Hop... Nos amaneció a las 5, y nos volvimos para casa pensando en el pobre Javier y la cantidad de mierda que tendría que limpiar.

Pero se sacó 60 € del Pfann.

Supongo que debería hablar ahora de como son estas fiestas para los alemanes, si son muy diferentes a nosotros, etc. No sabría que decir. Son tan borrachuzos como los españoles. Las fiestas nos hacen iguales a todos.

Y para que nadie se piense que le estoy haciendo publicidad a Gauloises: no me gustan nada esos cigarrillos.

martes, 8 de junio de 2010

Plan A, plan B, plan C...

Voy a tocar un tema que me parece que es como las almorranas, que se sufre en silencio: Los fines de semana mal planeados.

Berlín es considerada una de las capitales europeas de la parranda. No en vano, las compañías de vuelos de bajo coste ofrecen viajes de fin de semana sólo para salir de fiesta: llegas el viernes por la tarde y te vuelves el sábado por la mañana a casa a dormir la mona.

Pero Berlín es grande, muuuuy grande. Y aunque cuente con infinidad de discotecas (clubs les llaman), están dispersas por la ciudad. Yo venía con la mentalidad de Zaragoza, donde caminando vas de una zona de bares a la siguiente, y en cada una hay como 20 para elegir (aunque al final siempre acabes en el mismo garito). Y ya llevo un tiempo aquí, pero sigo sin acostumbrarme a planear la noche.


Como he dicho, las discotecas están dispersas por la ciudad. No dispersas como si te tocara andar 20 minutos para ir de una a la otra, sino que necesitarás una hora y cambiar 3 trenes para moverte. Además, en casi todas has de pagar entrada (que varía entre los 3 y los 12 euros). Bajo estas condiciones, equivocarte de discoteca supone perder una o dos horas, y dejarte una pasta innecesaria. Por ello, antes de salir, se debe hacer un ritual entre el grupo de amigos.

Lo primero, preguntar si alguien ha oído hablar de alguna fiesta/concierto/evento especial esa noche. Hacer algo diferente siempre es bienvenido. En caso negativo, cribar los bares que nos conocemos: manías, fobias, música, colegas de colegas que van, etc. Una vez seleccionados un par de candidatos, se decide y comenta y se hacen dos planes: el A y el B. Esto es importantísimo.

La filosofía del plan A y B nos ha salvado mas de una vez de acabar tirados en medio de la calle y la nieve. ¿Tan complicado es salir de fiesta por Berlín? Tan sólo imagina, querido lector, que es la 1 de la madrugada, llevas 4 (o 6) cervezas en el cuerpo, hacen -15 ºC en la calle (que está llena de nieve) y el bar al que te dirigías está lleno o ese día toca el hijo tonto de alguien y cobran 15 euros de entrada o simplemente no te dejan entrar (este punto se merece otro post).

Las primeras semanas en Berlín era un caos salir de marcha por nuestra cuenta, sin conocer la ciudad ni los sitios a los que ir, siendo guiado por gente que aún tenía menos idea que tú y cosas por el estilo. Ahora ya somos profesionales, o casi. La anécdota del sábado pasado.


Precedentes: Un ex-erasmus de visita. Ganas de revivir la noche Berlinesa. Propone ir a una discoteca: el Watergate, techno a piñon. No nos termina de molar, pero un día es un día. Tenemos plan A. Pero quiere ir temprano. Quedamos para ir a hacer botellada en un parque (¡aquí es legal y no está mal visto!). El plan A pasa a ser B. Empezamos a hablar que con la buena noche que hace estaría mejor estar al aire libre. El Bar 25, a las orillas del río se plantea perfecto. Pero siempre hay mucha cola y no te dejan entrar. Como caído del cielo, me llama Javi y me cuenta que están ahí, que nos cuelan. Genial, tenemos plan C, así que tiramos para allá. Me llama mi colega ex-erasmus, se ha caído del plan el Watergate -no pasa nada, tenemos plan C-.

Llegamos a la puerta, y ¡oh sorpresa! No nos habíamos entendido y resulta que no estaban en ese bar, sino en uno al otro lado de la ciudad. Entrar en el 25 estaba imposible. Improvisamos un plan D sobre la marcha: Maria am Ostbahnhof*. Tiramos para allá, pero no pasamos de la puerta porque una chica que venía con nosotros tenía 17 años (parece mentira que a mis años aún tenga que vivir esas situaciones). ¡No pasa nada! Tenemos más kilómetros que el transiberiano y nos sacamos de la manga un plan E: el Yaam. Este bar de temática Jamaicana tiene una playa artificial a orillas del Spree, y el tiempo invitaba a disfrutar de la luz de la luna. Ahí que nos metimos, y 10 € que nos clavaron.

Y ya hechos tierra, nuestro colega ruso empezó a insistir: tíos, vamos a por el plan F: ¡los irlandeses están en el Weekend! ¡Aún podemos ir a un club!


Al final nos fuimos a casa, que no estábamos para planes F. Nos encontramos a mis compañeros de piso en el McDonalds de la estación. Curiosamente ellos también habían quemado todos los cartuchos anoche y se volvían a casa reventados, sin haber podido entrar en ningún sitio. La noche estaba maldita.

Afortunadamente, no pierdes la sensación de que, después de todo, Berlín no es tan grande y encuentras amigos por casualidad casi todas las noches.


*PD: Para Juanlu y Pablo. Érase una vez tres tíos haciendo interrail que conocieron a unas irlandesas en un albergue, y se las llevaron de fiesta un caluroso domingo 9 de Julio, celebrando la independencia de Argentina. La primera discoteca a la que intentamos entrar estaba cerrada aquella noche. Se llamaba Bar 25. Fuimos a una segunda, pero sólo Juanlu y su Libertad entraron. El resto se quedó fuera, enseñándoles más tacos en español y canciones de los Gandules. Se llamaba Maria am Ostbahnhof.

lunes, 7 de junio de 2010

En la biblioteca

Recientemente me he vuelto a convertir en una rata de biblioteca. Estudiar en casa es bastante aburrido y me distraigo con el vuelo de una mosca. Ir a alguna sala de estudio siempre me ha funcionado para concentrarme, pero si además la biblioteca es chula se convierte en un placer.

Aunque me queda un poco lejos de casa, mi favorita hasta el momento es en la que me encuentro ahora, mientras escribo estas líneas: la Jacob-Wilhem-Grimm-Zentrum de la universidad Humboldt de Berlín. Unas fotos:




domingo, 6 de junio de 2010

Contando

Navegando por internet he encontrado hoy un antiguo blog de emigrantes donde planteaban (allá por marzo de 2007 parece ser) unas cuantas preguntas para gente que vivía fuera del país. Me han parecido interesantes, así que me voy a auto-entrevistar esta vez. Aunque quede un poco egocéntrico.

-¿Cuánto sabías de el país donde estás antes de irte a vivir a él? ¿Era como te lo imaginabas o se derribaron mucho mitos al estar ahí?


Pensé que sabía muchísimo más del país de lo que me imaginaba. Alemania no es ningún país desconocido en España. Su cultura, política, actualidad, historia... son temas corrientes que conviven regularmente con las noticias y los medios de comunicación. Pero los estereotipos pesan, y finalmente derribé prácticamente todos los que me traje. El más anecdótico es que, seguramente por las películas yanquis de espías y de guerra dobladas al español, nos pensamos que los alemanes tienen ese acento tan duro, marcando tanto las consonantes, y en especial la “rr”. Pues resulta que no tienen ese sonido en su idioma y les cuesta horrores pronunciarlo. Paradójicamente el acento alemán está más cerca del francés que del ruso (que por cierto, tampoco tiene nada que ver con el de las películas).

-¿Qué cosa (comida, costumbre, tradición, ley, lugar, etc) de este país te pareció tan buena que te gustaría poder exportarla a tu país natal?

Muchas cosas me gustaría exportar a España. Los políticos podrían estar bien. El otro día, el presidente federal de Alemania, Horst Köhler, dimitió por haber declarado que el motivo de las tropas alemanas en Afganistán es la protección de sus intereses comerciales. Fue muy criticado por ello y dimitió. No me quiero meter acerca de la bondad o maldad de esas declaraciones, pero si en España dimitieran los políticos tras cada declaración polémica, haría tiempo ya que no quedasen suplentes.

También exportaría la filosofía de las ciudades alemanas en cuanto al transporte público. Imaginar un servicio de cercanías, metro, tranvía y autobuses que te llevara rápidamente por toda la ciudad, que la gente realmente usara. Claro que Alemania tiene más dinero para ello, y soñar es gratis. Pero también respetan más a los ciclistas, y eso sí que sería muy positivo en España.

-¿Y a qué cosa no te acostumbrarás nunca?

Los españoles somos famosos por nuestra falta de integración en el extranjero. Me explicaré.

No me acostumbraré jamás a pasar el día sin comer nada más que un bocadillo vegetal/curryburst/café a mediodía y cenar a las 6 de la tarde. No tengo el cuerpo hecho a no comer sentado, caliente, tranquilo y con una mínima sobremesa. Aunque sea la 1. Pocos españoles llevamos bien esto, y nos ven poco integrados por ello.

El clima. El primer invierno lo llevé bastante bien. Aunque cuando llegamos a finales de Marzo el cuerpo me pedía sol y solo había lluvia y más frío. Este segundo invierno ha sido durísimo. No he pasado tanto frío en mi vida. Escribiendo estas lineas celebro los primeros 3 días seguidos con el termómetro por encima de 20 ºC en lo que llevamos de año. Estamos a 6 de Junio.

No me acostumbraré al pan negro ni al agua con gas. Jamás. Y lo he intentado, que conste.


Bonus track: ¿Qué cosa a la que pensaste que jamás te acostumbrarías, ahora te parece de lo más natural y no podrías vivir sin ella?

Que nadie me tache de sieso por esto por favor. En los bares, los restaurantes, en el metro, por la calle... La gente habla bajito para no molestar a los demás. Al principio los tachábamos de sosos, porque parecía que los españoles eramos los únicos que hablábamos. Y sin darme cuenta me acostumbré, y empecé a no hablar tan alto, a no levantar la voz nunca. Ahora cuando vuelvo a España las conversaciones de las otras mesas se me mezclan con la mía y me agobia tener que gritar para que me oigan hasta en el autobús.

Supongo que cuando vuelva a España definitivamente tardaré en “desalemanizarme”. Ya voy pidiendo paciencia conmigo.

lunes, 24 de mayo de 2010

A.L.D.I.

Hoy Jotaele no ha publicado canción del lunes. Le he sugerido que cuelgue la inefable "Lidl" de Engendro. Fue un temazo en mi residencia de estudiantes, y hasta los extranjeros se la aprendieron al final. Teniamos una conexión emocional, no creíamos posible que el cantante de Mama Ladilla nos entendiera tan bien.

El sábado encontré otra canción acerca de la segunda mayor institución (en lo que a tiendas de ultramarinos se refiere) en Alemania: Aldi. Aquí la dejo, con la letra en alemán para hacer el karaoke.



 Ey, hier nischt vordrängeln, ne!!

ALDI, find isch supa genial,
denn bei ALDI, wächst der Quark im Regal.
BILLISCH, käufen wir alle da ein,
Nur mein Frischfleisch hol isch in der Disco.
Omas, kläun bei ALDI Bonbons,
und die H-Milsch, schläft da nachts in Kartons.
Richie, is in ALDI geborn,
ey Frau Müller mach mal Storno
und zwar Dalli!!

Wir käufen alle bei A.L.D.I.
Wir käufen alle bei A.L.D.I.
Weil isch ALDI-Fan bin,
renn isch da jeden Tag hin,
ja bei ALDI sind wir zu Häuse!
A.L.D.I wir käufen alle bei A.L.D.I.
denn nur da gibts das Zeusch, was zum leben man bräuscht,
nen Laptop mit Wurst und Schuhcreme.

Ey, danke! für kalte Pommes im Sack,
und die Kühe, sind da in Dosen verpackt,
Cläudia Schiffer, käuft da ihren Lachs,
und mein Opel fährt mit salatöl.
Früher, war peinlich wenn man da ging,
dafürs man heute mit ALDI Tüten der King,
mein Önkel, hat sogar'n ALDI-Tattoo,
ey, auch reische essen ALDI.

Wir käufen alle bei A.L.D.I.
Wir käufen alle bei A.L.D.I.
weil isch ALDI-Fan bin, renn isch da jeden Tag hin
ja bei ALDI sind wir zu Häuse!
A.L.D.I. wir käufen alle bei A.L.D.I
denn nur da gibts das Zeusch,
was zum Leben man bräuscht,
nen Laptop mit Wurst und Schuhcreme!

Isch sag egal ischt nischt egal
denn ALDI ischt nischt Wurst
isch pack den Einkaufswagen voll mit Rivercola gegen durscht
Nuspli ist ein geiles zeusch
der Schimmel ischt auch cool
Isch käuf bis 70. ALDI
und käuf misch dann nen Schwimmingpool.
Sparen! macht misch da großen Spass
Isch sterbe, für dei Gurken im Glass
Isch käufe, mein ganzes Leben lang ein
nur mein Frischfleisch hol isch in der Disco

Achtung, liebe Käufers, wir schließen vor 2 Minuten!

Wir käufen alle bei A.L.D.I.
Wir käufen alle bei A.L.D.I.
Weil isch ALDI-Fan bin,
renn isch da jeden tag hin
ja bei ALDI sind wir zu Häuse!
A.L.D.I. wir käufen alle bei A.L.D.I.
verehrte Kunden, hute im angebot:

eine Tüte Deutsch, für 2 Euroelfzisch!

Nen Laptop mit QWurst und Schuhcreme...

No la traduzco entera que me da pereza. El estribillo sería algo asi:

Todos compramos en A.L.D.I. 
Todos compramos en A.L.D.I.  
porque como soy un fan de ALDI, estoy todos los dias ahí. 
Si, en ALDI estamos como en casa!
Todos compramos en A.L.D.I. 
Sólo alli encuentras las cosas 
que cada uno necesita para vivir, 
como un portatil con salchichas y crema para zapatos!


miércoles, 19 de mayo de 2010

Lost in Berlin available!

Regular spanish readers: please don't panic, but this time I'm writing in english for a reason.

The only think I've never liked from my own blog was the language question. It's very simple: I've made a lot of friends here that doesn't speak spanish, and therefore I can't share with them my stories with this platform.

Fortunately, the technology and the Google-Multivac-On-Line translator may help me with this problem, so from now on this blog is also accessible for my no-spanish readers, sort of way of talking.

Anyway, here and in the right banner I do leave the link for the online translation. Enjoy!

Lost in Berlin, "english version"

Dedicated to Marco, framework after the translation.


P.S. Some jewels you can find with this tool so "from lost to the river":

  • "People passes tit in my lab" (La gente se lo pasa teta en mi laboratorio)
  • "They are going the panchito." (Se les va el panchito)
  • "Photos on the floor" (Fotos en el piso)
  • "But touch your nose" (Pero tócate las narices)

Perdido en Stuttgart

Aviso: post largo. Si pasas de leer baja pa'bajo que es donde he puesto las foticos.

El pasado jueves 13 de Mayo era fiesta en Alemania, que el día de la Ascensión es festivo aun (y Pentecostés también). Me pareció leer una vez un 60% de la población se considera cristiana, estando mitad-mitad de ellos entre católicos y evangelistas. De todos modos no sé como andará la cosa, porque al empadronarte te preguntan tu religión, y si pones alguna te toca pagar impuestos adicionales, así que mucha gente joven se ha vuelto agnóstica/atea sólo por eso (a un colega italiano lo excomulgaron oficialmente por ponerlo).

Voy al tema que ya me estoy enrollando otra vez. El caso es que como cayó en jueves, había puente. A mi poco me importa ya que estoy en el paro, pero mi compañera de piso aprovechó para irse a visitar a su familia y me invitó a ir con ella a pasar unos días en Stuttgart.


Es un viaje largo, de casi 6 horas. Para ir utilizamos la opción de mitfahrgelegenheit. Esto, en cristiano, es un coche compartido. Si clickas el enlace te lleva a una página web donde gente con coche que tiene que viajar por el motivo que sea de un sitio a otro ofrece las plazas libres a cambio de compartir gastos. Me encanta esa idea, ya que nos costó 30 € la ida y 35 la vuelta. No está mal teniendo en cuenta que un tren nos hubiera salido por el doble o el triple. Este sistema esta muy difundido entre la gente joven y normalmente encuentras siempre con quién viajar entre grandes ciudades.

Salimos el miércoles con una pareja muy simpática que nos llevo hasta Leonberg, un pueblo al lado de Renningen, que es donde vive la familia de esta chica, a unos 30 km de Stuttgart. Desafortunadamente llegamos de noche y no pude apreciar el paisaje de la zona hasta el día siguiente.

Tras dormir un poco, desayunamos la familia junta. Además del día de la Ascensión, también era el día del padre, por lo que el desayuno no fue para nada normal. Aunque en Alemania por lo general anteponen las obligaciones a horarios estrictos de comida como en España, si que gustan de hacer desayunos fuertes cuando pueden o en ocasiones especiales. El menú consistió en tostadas con mantequilla y mermeladas caseras, bretzel (lazos de pan tostados), embutidos, queso, tartas (la hermana pequeña se había currado dos tartas de fruta), café y zumo de naranja. No desayunaba tanto desde que estuve en los EEUU, aunque allí encontré hasta patatas fritas en el plato.

Con un estómago a rebosar no acostumbrado a desayunar un festín, nos montamos en el coche y nos fuimos a Tubinga (Tübingen en alemán), una ciudad universitaria a unos 100 km de Renningen donde estudia la hermana mayor, que no había podido venir.

Ya por el camino me fui dando cuenta de como es el estado de Baden-Wurtemberg: verde. Completamente verde. Vas por la carretera y no ves más que árboles, pero muchísimo más frondosos y frescos que los que puedes encontrar normalmente por España. Claro está que aquí llueve más también.

La ciudad era preciosa. Como todo el mundo sabe, casi todas las ciudades de Alemania fueron intensamente bombardeadas durante la 2ª Guerra Mundial, y no quedan ni la mitad de los edificios históricos del país de antes de esa época. No obstante, según me comento esta familia, estas ciudades, al estar entre montañas, se salvaron un poco y conservan casi todos.
Paseando por Tubinga vi casas de más de 1000 años, su catedral gótica, su universidad, el castillo que corona la ciudad y sus tiendas de antigüedades. Fuimos a comer a un restaurante donde pude degustar algunos de los platos típicos de Suabia (que es como les gusta llamarse a si mismos a la gente de por aquí); Maultasche, Spätzle, Espárragos y Kartofelsalat, todo regado con vino blanco.







El viernes me levante empachado. Giana estaba ocupada ese día y no me podía acompañar a ver la ciudad. Cogí mi cámara de fotos y fui a perderme por Stuttgart.

Lo primero debo mencionar el transporte público de la zona. Como en Berlín, tienen S-Bahn (cercanías), U-Bahn (metro), tranvía y autobuses. A veces la U-Bahn sale del subterráneo y discurre por las calles junto a los coches. No por su caminito, sino en mitad de la calzada, con coches por delante, semáforos y transeúntes. Y no es como un tranvía, no no. Es un señor tren de 2 metros de ancho y cuatro vagones. Vamos, un tren de metro, como los que hay en Madrid o Barcelona yendo por la calle. Yo flipaba pensando en la inercia que tiene ese bicho.
La S te lleva a cada uno de los pequeños pueblos alrededor de la ciudad, y están tan limpios y son tan cómodos que parecen Talgos. Y los pagas como tales. Billete multi-zona, válido para un viaje: 6,50 €. Imagina pagar semejante pastizal dos veces al día.

Total, que con la cartera temblando me fui al Museo Daimler-Benz. La compañía nació aquí, y es donde tienen su sede mundial. ¿Y que mejor que poner al lado de la sede un cojo museo de 7 plantas con todos los modelos famosos construidos hasta la fecha?. La galería comienza con la invención del motor de gasolina, exponiendo los primeros modelos que fueron construidos con tan rudimentario propulsor, mientras en las paredes van mostrando la historia de la zona. Conforme se avanza por el museo se avanza en el tiempo, y así como los modelos se hacen más grandes, la compañía fue creciendo, y los muros con historia pasan a contar la historia nacional, para pasar luego a la europea y, finalmente cuando la compañía es una multinacional, a la historia mundial. Personalmente, a mi se encogía el corazón de ver tanto mercedaco junto. Imprescindible visitar este museo si estas por la zona. Son 8 €, 4 la reducida.







Con las piernas temblando me dirigí a la estación central, Hauptbahnhof. Es un edificio de arquitectura de los años 20, cuando les dio por apostar más por la función y no tanto las formas (pensamiento ingenieril puro). Teniendo en cuenta los pocos edificios que quedan de esa época en Alemania, es un joya. Y me entero de que lo quieren demoler para hacer una cojo estación moderna. La forma supera a la función ahora, supongo. De todos modos, tiene una torre a la que se puede subir gratis y desde la que se ve todo el centro, lo que me permitió planearme un paseo por Konigstrasse, la calle de compras de Stuttgart, y Theothorstrasse, la de bares. Además, visite los dos palacios-castillos del centro, la iglesia, los jardines y el ayuntamiento.





Tras callejear y perderme varias veces, me fui a la torre de la televisión, que parecida a la de Berlín, te permite ver la ciudad desde más de 200 metros de altura. Hacía frío, pero la vista era impagable.



Durmiendo no más de 5 horas, el sábado se vino Giana con una amiga suya y conmigo al otro museo que no se debe perder nadie, el de Porsche. Por favor, que nadie me haga elegir entre este y el de Mercedes, que me sería muy difícil. Asi como el de la estrella está más enfocado a la historia, el de Porsche lo es a la ingeniería y los avances tecnológicos. Además, no tiene tantos modelos comerciales, pero sí un montón de coches de carreras, especialmente para las 24 horas de Le Mans, que es donde les gustaba probar dispositivos nuevos y revolucionarios.







Ya saturado de coches de jamás podré tener entre mis manos, me llevaron de nuevo al centro por si me había dejado algo de ver.

Y nada, por la noche un poco de fiesta, alguna que otra Stuttgarter Hofbräu y para casa, que al día siguiente nos tocaban otras 6 horas de vuelta.

Me lo pasé muy bien estos 3 días y pico que estuve, me permitió conocer una zona de Alemania y un estilo de vida muy diferentes a Berlín. La ciudad de Stuttgart no es grande, unos 600.000 habitantes creo que tiene (como Zaragoza más o menos será), así que no necesita más de 2 o 3 días para ser vista.

En resumen, Stuttgart es como un Mercedes, bonito, lleno de detalles pero caro. ¡Un abrazo!


PD: Resto de fotos en mi galería de Picasa.

lunes, 10 de mayo de 2010

Balkan Beats

Tengo la idea definitiva para hacerme de oro cuando vuelva a España. La voy a compartir aquí y voy haciendo clientela. Realmente no ha sido idea mía, sino que la estoy plagiando de lo que he visto por aquí, pero me da igual. En nuestro país no esta reñido el robar y ser popular, así que será un éxito seguro.

Bueno, a lo que voy, que el sábado pasado me fui a Club Lido, una discoteca montada en un antiguo cine en el barrio de Kreuzberg. Normalmente pinchan música Indie Rock y montan conciertos del palo. Pero cada segundo sábado del mes, toca Balkan Beats Party. No había ido aún (que vergüenza) por que siempre que iban mis colegas, por un motivo u otro yo no podia.


Es difícil de definir la música pop-rock balcánica. Se parece bastante a algunas bandas de rock españolas como Fito y los Fitipaldis, pero tirando más de trompeta y menos de guitarra, dándole un toque Ska. Por otro lado, los ritmos son rápidos y siempre cambiantes, lo que se presta mucho para bailar.

Esa sería la definición un poco elegante, Pero tal vez la mejor forma de expresar lo que es una fiesta Balkan Beats es comparándola con las verbenas típicas de los pueblos. De verdad que yo me esperaba que me saltaran en cualquier momento con Paquito el Chocolatero. No bromeo. ¡Y son geniales!


El cantante que nos tocó este mes se llamaba “Magnifico”, venido desde Eslovenia. Es complicado definirlo y ser a la vez políticamente correcto. El hombre canta en su lengua, además de en “inglés” y “español” (nótense las comillas). Tocaban bien, muy bien, y animaron muchísimo la fiesta. Pero era cutrísimo. Venía vestido con camisa hawaiana, bigote años 50, y proyecciones detrás suyo de salvapantallas de windows o un render cutrísimo de un R5.

Pero la música buenísima para fiesta. Os dejo aquí algunos vídeos de sus grandes éxitos como “Hir Aj Kam, Hir Aj Go”, “Giv Mi Mani” o “Ubicu te”.









Voy a ver si hay club de fans de este hombre en el caralibro...

domingo, 2 de mayo de 2010

Otra de fotos curiosas

Ya publiqué en su momento un post con algunas fotos curiosas. Como sigo llevando el móvil siempre conmigo, de vez en cuando me vuelven a salir chorradas.



Mi compañera de piso con gafas de protección para rayos láser (vivimos en el futuro)

Goya ha resucitado y se dedica a montar fiestas en Berlín.


Pibón, en la facultad de ingenieros bachelors de la HTW


Sigo labrando mi futuro como rapero. Perdonarme colegas del metal.


La gente se lo pasa teta en mi laboratorio.


6 bolsas de basura grandes llenas de botellas para devolver el Pfand. A 8 céntimos la botella, cálculo que sacarían unos 10 o 12 euros (LOL).


Y termino con una foto buena, como la otra vez. Cenando Spätzle.

Bad Taste Party

¿Alguna vez he hablado de lo que se le va la olla a la peña de aquí?

Fue el otro día el cumpleaños de mi compañera de piso, y el viernes pasado organizó una fiesta en casa para sus amiguicos y amiguicas. Como comprar alcohol por un tubo no es suficiente para una buena fiesta, nos mandó que nos vistiéramos de tontos y tontas. Esto no es disfrazarnos, sino ir lo peor y mas ridículamente conjuntados. El nombre del esperpento: “Bad Taste Party”.

Decidí vestirme de lo único que se le ocurriría a un español en Alemania: de guiri*; pantalones cortos, calcetines altos con chancletas, boina, riñonera, camisa abierta pero metida por el pantalón, reloj de plástico y medida del Pilar por pulsera. Qué nadie diga que nos ganan a guasones.

No escribiré nada más, que las fotos hablen por si solas.













Yo no tenía ni idea de que algo así existiese, pero por lo visto son muy populares en Alemania. Se les va el panchito.

*Para mis lectores no españoles: El Guiri

lunes, 26 de abril de 2010

Online-bewerbung

Desde hace un tiempo me encuentro engrosando las lista del paro de Alemania. Sería motivo de orgullo y satisfacción si tuviera derecho a que me pagaran algo, pero no es el caso. De hecho lo que tengo que hacer es buscarme algo por aquí. Es emocionante meterse en el fascinante mundo de la búsqueda de empleo a través de internet.

Supongo que todas las grandes empresas tienen departamentos de recursos humanos a rebosar de gente que ha estudiado empresariales, ciencias del trabajo o cosas por el estilo, donde les enseñan métodos lógicos y eficientes para buscar nuevos empleados. Me imagino que esta pobre gente se habrá partido el culo delante de los libros, porque me descubro ante su gran labor.

Supongo también que cada mañana se reunirán y discutirán sobre cómo hacer que no les despidan sin tener que hacer su trabajo. Y no podría ser de otra forma, que un iluminado propusiera los formularios online. Cálculo que para ellos es el mayor avance desde que nos convencieron para hacer los currículums lo mas cortos y concisos posibles.

El caso es que cada vez que relleno un nuevo formulario por internet, me imagino que estoy haciendo una entrevista de verdad, y que voy contestando las preguntas que me van haciendo. Lo que pasa es que no son preguntas de verdad, sino campos a rellenar, con asteriscos y listas a elegir de lo más incompletas. Sería algo así (traducido al español):

Entrevistador: Buenos días. ¿Como debo llamarlo? ¿Herr o Frau?
Yo: Herr esta bien.
E: Muy bien. ¿Cual es su sexo?
Y: Oiga, pero no me ha preguntado ya si...
E: Por favor, conteste la pregunta ¿no ha visto el asterisco?
Y: Como quiera. Masculino.
E: Su nombre por favor.
Y: Fulanito de la Fuente Planapan.
E: ¿Y sus apellidos?
Y: Mecachis, ya lo he vuelto a hacer. Espere que borre lo anterior...
E: ¿Podría decirme su dirección completa, su número de teléfono e email? No olvide marcar la casilla en donde nos autoriza a guardar sus datos, aunque le prometemos que no haremos mal uso de ellos, palabrita del niño Jesús.
Y: Me da un poco de mal rollo eso ¿no me lo puedo saltar?
E: Ya, pero el asterisco...
Y: Vale, bueno, supongo que su empresa no tiene malas intenciones.
E: Sólo vender más a cualquier precio.

E: Excelente. Pasemos a cosas más personales. ¿Dónde hizo sus estudios secundarios?
Y: Bueno, en otro país al suyo, donde no tenemos su sistema escolar. Le voy a poner Gymnasium que es lo que se parece mas al bachillerato. Y el Abitur es como nuestra selectividad.
E: ¿Y sus estudios universitarios? Por favor seleccione de la lista.
Y: Genial. (Lo bueno de Alemania es que pocos son ya ingenieros-ingenieros, sino bachelors, diplomados y técnicos pedorros, pero la figura del ingeniero sigue existiendo y son muy valorados). Bueno, no empezamos chuparnos las... en fin, seleccionemos de la lista. Ingeniero Industrial se dice Industrielle Ingenieur (nota: Wirtschaftsingenieur es otro modelo de ingeniero, enfocado a la economía y dirección de empresas).



Y: Caramba



Y: Oiga, mis estudios no salen en la lista.
E: No puede ser, contratamos un experto para elaborarla. Seleccione algo similar.
Y: (En este caso busco ingeniero mecánico, Maschinenbau Ingenieur).



Y: Mecachis



Y: Tampoco sale.
E: Ya, bueno, pero es que no nos salia de los Eier dejar el campo abierto. Tendrá que seleccionar de la lista.
Y: Ya, pero oiga, que es que he encontrado hasta Ingeniero de Flores (Blumeningenieur, no os tomo el pelo) pero no sale el título de Ingeniero Maschinenbau como Diox manda, y eso que ni siquiera se ajusta a lo que soy.
E: ¿Y cuantos años estudió usted?
Y: -suspiro- (Demasiados pienso). Oficialmente son 5 años.
E: Luego usted es diplomado con máster.
Y: No, es que es diferente...
E: Luego tiene un Bachelor
Y: ¡Por Diox no!
E: ¿Seguro que tiene estudios?
Y: ¿Sabe qué? Le voy a poner diplomado a secas y confío en que más tarde me deje explicarme.

E: Experiencia laboral. Rellene los campos por favor.
Y: Vamos a ver... Uy, esto sí que lo tienen bien montado. Aquí pongo las fechas, aquí la compañía, aquí una descripción y le doy a añadir.
E: Tómese su tiempo.
Y: Si si, casi estoy, este es el último ¡ups!
E: Lo sentimos, ha habido un error de conexión ¿podría volver a escribir todos uno por uno otra vez?
Y: La madre que os parió.

E: ¿Idiomas?
Y: Alemán “bueno”, Inglés “fluido”, Español... Oiga ¿por que no aparece en la lista "lengua materna"?
E: ¿No le vale "Experto"?
Y: Experta es mi cuñada que ha estudiado Filología hispánica, pero yo... Ala, pá ti la perra gorda.

E: Ahora los programas de ordenador que sepa manejar. Por favor seleccione de la lista...
Y: ¡Yuhu! Con la de programas raros que he dado en la universidad y en mi periodo friki podría rellenar un rollo entero de papel higiénico por las dos caras... ¡Un segundo! ¿Es una broma? Sólo me dan a elegir Microsoft Office, SAP y Outlook (tócate las narices que encima te lo pongan aparte). A ver, del Office soy... Principiante... no por supuesto... Nivel medio... uhm, se me queda corto... Experto... joder, eso me suena a uno que dé conferencias sobre el Word. Bueno, más vale que sobre a que falte. Total, seguro que el que lea esto usa la cederrunera como posavasos...

E: Último paso, mándenos en formato .pdf su CV (Lebenslauf en alemán, significa literalmente lo que has andado por la vida), su Bewerbung (carta de motivación), foto, certificado de estudios y recomendaciones.
Y: ¡HIJOS DE PUTA! ¡Y ME LO DECÍS AHORA QUE ME HE TIRADO DOS HORAS RELLENANDO LOS PUTOS FORMULARIOS! (Vale, cálmate me digo. Al menos aquí sí que te explicarás bien con el currículum). Aquí os van, que me tiré 3 días hasta dejarlos perfectos.

E: Muchas gracias por su solicitud, le respond...FATAL SERVER ERROR!!!!!!
Y: ¿?


Y: Joder ¿qué hago?

E: INTERNAL ERROR AT FFx0124D

Y: Uyuyuy. Voy a darle a recargar...

...

Entrevistador: Buenos días. ¿Como debo llamarlo? ¿Herr o Frau?


sábado, 24 de abril de 2010

Maybachufer am Markttag

Día de mercado en Maybachufer (una calle cuyo nombre no acaba en straße)

Maybachufer (barrio de Kreuzberg) es donde se monta dos veces por semana (los Martes y Viernes si no recuerdo mal) el mercado turco de frutas y verduras más famoso de Berlín. Es uno de los mejores lugares de la ciudad para sentir la presencia turca. Visitar esta calle cuando está el mercado montado se convierte en una delicia, al ir paseando junto a los puestos con los productos expuestos a lo largo de un canal de agua. No sólo la variedad es inmensa, pudiendo encontrar todos productos típicos de Turquía, sus ingredientes base de su dieta (buenísima por cierto); puestos de carne, comida para llevar, telas y zarrios (no pueden faltar los pingos en un mercadillo) le terminan de dar el toque que te transporta directamente de la capital de Alemania a Ankara.

A mi y a mis compañeros de piso nos gusta ir de vez en cuando a comprar, no sólo por que aquí sí encuentras los productos frescos, sino también por los precios (pimiento: 2 € la unidad en el súper, 2€/kilo en el mercadillo). Tan sólo deciros que llenar la nevera en plan vegetariano para cuatro personas me cuesta 12 euros, cuando en el súper eso se multiplica por 3 (para carnes voy a otro lado, y de pescados tengo ya un colega que me pasa cosicas buenas).

Quizás no sean tan interesante para los turistas, pero si estas planeando establecerte en Berlín (o ya lo has hecho pero has estado viviendo debajo de una piedra), date una vuelta por el mercado de Maybachufer y ve pensando qué no solo harás mejores ensaladas, tal vez también Pilav, Boref, Kofte o Tantuni (mi favorito).

Aquí unas fotos que hice ayer (y que he pasado por el Light Zone, gran programa)

(Click en las fotos para verlas en grande)










Le voy a cambiar el nombre al blog. En vez de llamarlo “Perdido en Berlín” se va a llamar “Perdido en Turquía”.