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lunes, 12 de julio de 2010

Zoologischer Garten

El otro día estuve en el Zoo de Berlín. Llevaba queriendo ir desde Enero, cuando una amable señora me regalo su entrada en un vuelo Berlín-Madrid que ya no iba a poder gastar. No es mal regalo, le había costado 14 €.

Para ser justos, he de decir que Berlín tiene dos Zoos: el del centro, más antiguo, y otro en el Este, producto de la separación de la ciudad durante la Guerra Fría. Entre ellos compiten por número de especies y tamaño. Para no escribir tanto, copio lo leído en la Wikipedia:

El Jardín Zoológico de Berlín (en alemán Zoologischer Garten Berlin) es uno de los zoológicos más grandes en Alemania y con la mayor cantidad de especies animales en un zoológico en el mundo. Está ubicado en el antiguo distrito de Tiergarten (hoy enmarcado en el distrito de Mitte de la capital alemana), cerca de la estación de trenes (S-Bahn) Zoologischer Garten. Junto con su acuario, este zoológico es uno de los lugares de interés de Berlín.

Fue abierto el primero de agosto de 1844, siendo el primer zoológico en Alemania. El acuario fue abierto en 1913. Los primeros animales que habitaron el zoológico fueron donados por Federico Guillermo IV de Prusia.

Al fin de la Segunda Guerra Mundial el zoológico quedó prácticamente destruido y sólo 91 de los 3195 animales sobrevivieron. Considerando la casi total destrucción de la ciudad, esto fue bastante notable. (Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Jardín_Zoológico_de_Berlín)

Y a continuación, unas pocas fotos:









viernes, 2 de julio de 2010

Christopher Street Day

Ya han pasado casi dos semanas desde la celebración del Christopher Street Day, o en otras palabras, el Día del Orgullo Gay de Berlín.

Lo primero debería comentar el nombre, que se debe a una calle de Nueva York, donde en 1969 (si no se equivoca la wikipedia) hubo una manifestación de homosexuales que fue reprimida violentamente por la policía. Por eso se llama así. Basicamente es un desfile/manifestación, combinando carrozas de gente bailando con sus mejores "galas" y otras de reivindicación.

Esto tiene su guasa, porque por ejemplo los homosexuales aún no tienen derecho a casarse legalmente, siempre vetado por el partido democristiano (el CDU). Pero son muy cucos, y este partido tenía dos carrozas para hacerse publicidad. Curioso ¿no?

De cualquier forma, la homosexualidad no es un tema tan tabú en Alemania como lo es en España. Por ejemplo, el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, es uno de los personajes públicos gays más famosos de Alemania (cita suya:"Soy gay, y está bien que sea así"). Aunque en su momento causó algo de revuelo, tampoco fue para tanto al ser miembro del Partido Socialdemócrata (SPD). Pero lo que a mí me llamó la atención fue que Guido Westerwelle, presidente del Partido Demócrata Liberal (FDP) y actual vicecanciller, declarara también su homosexualidad, sin que apenas nadie dijera esta boca es mía. Imaginar a un presidente de partido conservador soltar algo así en la piel de toro.

Pero bueno, dejemonos de política. Lo que realmente quería compartir hoy son las fotos que hice aquel día durante el desfile. Espero que os gusten.









jueves, 24 de junio de 2010

Verano, naturaleza, parques

Unas pocas fotos hechas por mi ultimamente.








miércoles, 19 de mayo de 2010

Perdido en Stuttgart

Aviso: post largo. Si pasas de leer baja pa'bajo que es donde he puesto las foticos.

El pasado jueves 13 de Mayo era fiesta en Alemania, que el día de la Ascensión es festivo aun (y Pentecostés también). Me pareció leer una vez un 60% de la población se considera cristiana, estando mitad-mitad de ellos entre católicos y evangelistas. De todos modos no sé como andará la cosa, porque al empadronarte te preguntan tu religión, y si pones alguna te toca pagar impuestos adicionales, así que mucha gente joven se ha vuelto agnóstica/atea sólo por eso (a un colega italiano lo excomulgaron oficialmente por ponerlo).

Voy al tema que ya me estoy enrollando otra vez. El caso es que como cayó en jueves, había puente. A mi poco me importa ya que estoy en el paro, pero mi compañera de piso aprovechó para irse a visitar a su familia y me invitó a ir con ella a pasar unos días en Stuttgart.


Es un viaje largo, de casi 6 horas. Para ir utilizamos la opción de mitfahrgelegenheit. Esto, en cristiano, es un coche compartido. Si clickas el enlace te lleva a una página web donde gente con coche que tiene que viajar por el motivo que sea de un sitio a otro ofrece las plazas libres a cambio de compartir gastos. Me encanta esa idea, ya que nos costó 30 € la ida y 35 la vuelta. No está mal teniendo en cuenta que un tren nos hubiera salido por el doble o el triple. Este sistema esta muy difundido entre la gente joven y normalmente encuentras siempre con quién viajar entre grandes ciudades.

Salimos el miércoles con una pareja muy simpática que nos llevo hasta Leonberg, un pueblo al lado de Renningen, que es donde vive la familia de esta chica, a unos 30 km de Stuttgart. Desafortunadamente llegamos de noche y no pude apreciar el paisaje de la zona hasta el día siguiente.

Tras dormir un poco, desayunamos la familia junta. Además del día de la Ascensión, también era el día del padre, por lo que el desayuno no fue para nada normal. Aunque en Alemania por lo general anteponen las obligaciones a horarios estrictos de comida como en España, si que gustan de hacer desayunos fuertes cuando pueden o en ocasiones especiales. El menú consistió en tostadas con mantequilla y mermeladas caseras, bretzel (lazos de pan tostados), embutidos, queso, tartas (la hermana pequeña se había currado dos tartas de fruta), café y zumo de naranja. No desayunaba tanto desde que estuve en los EEUU, aunque allí encontré hasta patatas fritas en el plato.

Con un estómago a rebosar no acostumbrado a desayunar un festín, nos montamos en el coche y nos fuimos a Tubinga (Tübingen en alemán), una ciudad universitaria a unos 100 km de Renningen donde estudia la hermana mayor, que no había podido venir.

Ya por el camino me fui dando cuenta de como es el estado de Baden-Wurtemberg: verde. Completamente verde. Vas por la carretera y no ves más que árboles, pero muchísimo más frondosos y frescos que los que puedes encontrar normalmente por España. Claro está que aquí llueve más también.

La ciudad era preciosa. Como todo el mundo sabe, casi todas las ciudades de Alemania fueron intensamente bombardeadas durante la 2ª Guerra Mundial, y no quedan ni la mitad de los edificios históricos del país de antes de esa época. No obstante, según me comento esta familia, estas ciudades, al estar entre montañas, se salvaron un poco y conservan casi todos.
Paseando por Tubinga vi casas de más de 1000 años, su catedral gótica, su universidad, el castillo que corona la ciudad y sus tiendas de antigüedades. Fuimos a comer a un restaurante donde pude degustar algunos de los platos típicos de Suabia (que es como les gusta llamarse a si mismos a la gente de por aquí); Maultasche, Spätzle, Espárragos y Kartofelsalat, todo regado con vino blanco.







El viernes me levante empachado. Giana estaba ocupada ese día y no me podía acompañar a ver la ciudad. Cogí mi cámara de fotos y fui a perderme por Stuttgart.

Lo primero debo mencionar el transporte público de la zona. Como en Berlín, tienen S-Bahn (cercanías), U-Bahn (metro), tranvía y autobuses. A veces la U-Bahn sale del subterráneo y discurre por las calles junto a los coches. No por su caminito, sino en mitad de la calzada, con coches por delante, semáforos y transeúntes. Y no es como un tranvía, no no. Es un señor tren de 2 metros de ancho y cuatro vagones. Vamos, un tren de metro, como los que hay en Madrid o Barcelona yendo por la calle. Yo flipaba pensando en la inercia que tiene ese bicho.
La S te lleva a cada uno de los pequeños pueblos alrededor de la ciudad, y están tan limpios y son tan cómodos que parecen Talgos. Y los pagas como tales. Billete multi-zona, válido para un viaje: 6,50 €. Imagina pagar semejante pastizal dos veces al día.

Total, que con la cartera temblando me fui al Museo Daimler-Benz. La compañía nació aquí, y es donde tienen su sede mundial. ¿Y que mejor que poner al lado de la sede un cojo museo de 7 plantas con todos los modelos famosos construidos hasta la fecha?. La galería comienza con la invención del motor de gasolina, exponiendo los primeros modelos que fueron construidos con tan rudimentario propulsor, mientras en las paredes van mostrando la historia de la zona. Conforme se avanza por el museo se avanza en el tiempo, y así como los modelos se hacen más grandes, la compañía fue creciendo, y los muros con historia pasan a contar la historia nacional, para pasar luego a la europea y, finalmente cuando la compañía es una multinacional, a la historia mundial. Personalmente, a mi se encogía el corazón de ver tanto mercedaco junto. Imprescindible visitar este museo si estas por la zona. Son 8 €, 4 la reducida.







Con las piernas temblando me dirigí a la estación central, Hauptbahnhof. Es un edificio de arquitectura de los años 20, cuando les dio por apostar más por la función y no tanto las formas (pensamiento ingenieril puro). Teniendo en cuenta los pocos edificios que quedan de esa época en Alemania, es un joya. Y me entero de que lo quieren demoler para hacer una cojo estación moderna. La forma supera a la función ahora, supongo. De todos modos, tiene una torre a la que se puede subir gratis y desde la que se ve todo el centro, lo que me permitió planearme un paseo por Konigstrasse, la calle de compras de Stuttgart, y Theothorstrasse, la de bares. Además, visite los dos palacios-castillos del centro, la iglesia, los jardines y el ayuntamiento.





Tras callejear y perderme varias veces, me fui a la torre de la televisión, que parecida a la de Berlín, te permite ver la ciudad desde más de 200 metros de altura. Hacía frío, pero la vista era impagable.



Durmiendo no más de 5 horas, el sábado se vino Giana con una amiga suya y conmigo al otro museo que no se debe perder nadie, el de Porsche. Por favor, que nadie me haga elegir entre este y el de Mercedes, que me sería muy difícil. Asi como el de la estrella está más enfocado a la historia, el de Porsche lo es a la ingeniería y los avances tecnológicos. Además, no tiene tantos modelos comerciales, pero sí un montón de coches de carreras, especialmente para las 24 horas de Le Mans, que es donde les gustaba probar dispositivos nuevos y revolucionarios.







Ya saturado de coches de jamás podré tener entre mis manos, me llevaron de nuevo al centro por si me había dejado algo de ver.

Y nada, por la noche un poco de fiesta, alguna que otra Stuttgarter Hofbräu y para casa, que al día siguiente nos tocaban otras 6 horas de vuelta.

Me lo pasé muy bien estos 3 días y pico que estuve, me permitió conocer una zona de Alemania y un estilo de vida muy diferentes a Berlín. La ciudad de Stuttgart no es grande, unos 600.000 habitantes creo que tiene (como Zaragoza más o menos será), así que no necesita más de 2 o 3 días para ser vista.

En resumen, Stuttgart es como un Mercedes, bonito, lleno de detalles pero caro. ¡Un abrazo!


PD: Resto de fotos en mi galería de Picasa.

domingo, 2 de mayo de 2010

Otra de fotos curiosas

Ya publiqué en su momento un post con algunas fotos curiosas. Como sigo llevando el móvil siempre conmigo, de vez en cuando me vuelven a salir chorradas.



Mi compañera de piso con gafas de protección para rayos láser (vivimos en el futuro)

Goya ha resucitado y se dedica a montar fiestas en Berlín.


Pibón, en la facultad de ingenieros bachelors de la HTW


Sigo labrando mi futuro como rapero. Perdonarme colegas del metal.


La gente se lo pasa teta en mi laboratorio.


6 bolsas de basura grandes llenas de botellas para devolver el Pfand. A 8 céntimos la botella, cálculo que sacarían unos 10 o 12 euros (LOL).


Y termino con una foto buena, como la otra vez. Cenando Spätzle.

Bad Taste Party

¿Alguna vez he hablado de lo que se le va la olla a la peña de aquí?

Fue el otro día el cumpleaños de mi compañera de piso, y el viernes pasado organizó una fiesta en casa para sus amiguicos y amiguicas. Como comprar alcohol por un tubo no es suficiente para una buena fiesta, nos mandó que nos vistiéramos de tontos y tontas. Esto no es disfrazarnos, sino ir lo peor y mas ridículamente conjuntados. El nombre del esperpento: “Bad Taste Party”.

Decidí vestirme de lo único que se le ocurriría a un español en Alemania: de guiri*; pantalones cortos, calcetines altos con chancletas, boina, riñonera, camisa abierta pero metida por el pantalón, reloj de plástico y medida del Pilar por pulsera. Qué nadie diga que nos ganan a guasones.

No escribiré nada más, que las fotos hablen por si solas.













Yo no tenía ni idea de que algo así existiese, pero por lo visto son muy populares en Alemania. Se les va el panchito.

*Para mis lectores no españoles: El Guiri

sábado, 24 de abril de 2010

Maybachufer am Markttag

Día de mercado en Maybachufer (una calle cuyo nombre no acaba en straße)

Maybachufer (barrio de Kreuzberg) es donde se monta dos veces por semana (los Martes y Viernes si no recuerdo mal) el mercado turco de frutas y verduras más famoso de Berlín. Es uno de los mejores lugares de la ciudad para sentir la presencia turca. Visitar esta calle cuando está el mercado montado se convierte en una delicia, al ir paseando junto a los puestos con los productos expuestos a lo largo de un canal de agua. No sólo la variedad es inmensa, pudiendo encontrar todos productos típicos de Turquía, sus ingredientes base de su dieta (buenísima por cierto); puestos de carne, comida para llevar, telas y zarrios (no pueden faltar los pingos en un mercadillo) le terminan de dar el toque que te transporta directamente de la capital de Alemania a Ankara.

A mi y a mis compañeros de piso nos gusta ir de vez en cuando a comprar, no sólo por que aquí sí encuentras los productos frescos, sino también por los precios (pimiento: 2 € la unidad en el súper, 2€/kilo en el mercadillo). Tan sólo deciros que llenar la nevera en plan vegetariano para cuatro personas me cuesta 12 euros, cuando en el súper eso se multiplica por 3 (para carnes voy a otro lado, y de pescados tengo ya un colega que me pasa cosicas buenas).

Quizás no sean tan interesante para los turistas, pero si estas planeando establecerte en Berlín (o ya lo has hecho pero has estado viviendo debajo de una piedra), date una vuelta por el mercado de Maybachufer y ve pensando qué no solo harás mejores ensaladas, tal vez también Pilav, Boref, Kofte o Tantuni (mi favorito).

Aquí unas fotos que hice ayer (y que he pasado por el Light Zone, gran programa)

(Click en las fotos para verlas en grande)










Le voy a cambiar el nombre al blog. En vez de llamarlo “Perdido en Berlín” se va a llamar “Perdido en Turquía”.